Desnuda sobre la arena ... VIII

El hombre solo, en esa playa lejana
en la clara luminicencia de la luna
delineando por un lado el plateado
gris de las rocas, en sombras alargadas
y el negro contraste en las rubias arenas
El mar aun majestuoso, eterno en uno
Con el negro cielo, vestido de terciopelo
cubierto de las estrellas, que alumbraron
como en aquel bello pasado, pero hoy sin ella
escucha el ritmico golpetear de las olas
el mismo de aquellos dias, espera pero no llega
en lentos pasos, se aleja con sus recuerdos
Dicen que vuelve siempre, en noches de luna llena
siempre en el mismo lugar, lentamente se retira
para volver otro dia, aumentando con sus lagrimas
el volumen de ese mar.


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